lunes, 18 de febrero de 2013

LA "TODAVÍA DESAIRADA" MODALIDAD EN LÍNEA

 Acabamos de cerrar un "Diplomado más de Diseño y Gestión de Cursos Virtuales", tenemos nuevos profesionales de e-Learning, de los que hacen mucha falta hoy en día.

Entre las reflexiones que comentamos en el aula virtual, fue la de que todavía hay cierta resistencia a los que se titulan por la modalidad en línea, cualquier tipo de curso, licenciatura o posgrado en línea, son vistos como cursos "fáciles" o "superficiales" y no hay nada más alejado de la realidad que esto. 

Estudiar en línea, además de un temario estructurado con una cantidad definida de contenidos de estudio, desarrolla competencias y talentos muy difíciles de desarrollar en la modalidad presencial. Se puede decir que la modalidad en línea permite un empoderamiento potencializado de los estudiantes en todos los aspectos, la frase "aprender a aprender" se hace más cierta y palpable que nunca". 

Por ejemplo en cuanto a los contenidos de estudio, los hipervínculos pueden llevar a los participantes "hacia atrás y hacia adelante" con información que introduce, complementa o adelanta a cada estudiante según sus necesidades.

Un estudiante en línea tendrá que aprender a administrar su tiempo que incluye dejar cosas que le guste hacer; este autosacrificio lo llevará a jerarquizar lo realmente importante en su vida y automotivarse de manera constante, haciéndose mas responsable y enfocado en metas concretas. 

El manejo de la tecnología que no siempre es fácil, lo entrenará en la tolerancia a la frustración, "el segundo intento", la paciencia y la búsqueda de soluciones. Esto dará por resultado una persona capaz de superar obstáculos y que tomará la iniciativa cuando sea necesario.

En los trabajos de investigación, el estudiante en línea aprende a manejar diferentes medios en la Web, desarrollando así la capacidad de buscar, encontrar y discriminar la información fidedigna, concreta y completa de cualquier tema, talento que le ayudará muchísimo en la vida laboral. Además de que podrá clasificarla, almacenarla, compartirla y reutilizarla cuando sea necesario.

La gestión de materiales digitales, el aprendizaje autodirigido y el uso adecuado de herramientas tecnológicas de comunicación, son aspectos totalmente aplicables a la vida profesional de cualquier persona.

En mi caso personal, en la contratación de personal para nuestro departamento, elijo en primer lugar aquellas personas que han tenido la experiencia de aprendizaje en línea, sé que podrán trabajar de manera independiente y con un enfoque a objetivos y resultados. Confío en que quien obtuvo un diploma en línea, sabe del sacrificio, el esfuerzo personal y la motivación intrínseca cuando se persigue una meta. También me consta que están dispuestos a cumplir con lo que se espera de ellos sin importar horarios y dispuestos a trabajar de manera flexible pero productivamente.

Estoy convencida de que en un futuro cercano, todos los que nos hemos preparado en ambientes digitales y virtuales, seremos reconocidos por nuestras características diferenciadoras del resto del personal de una empresa. Y que muy pronto, el b-learning será la modalidad implementada aún en las escuelas más tradicionales del mundo. 

No hay vuelta atrás, por lo pronto, es muy difícil que quienes ya "saboreamos" los beneficios  de la educación en línea en nuestro proceso personal de aprendizaje, regresemos a un curso presencial tradicional. Simplemente, ya no encajamos ahí.  :)


2 comentarios:

  1. Anónimo17/6/13 9:45

    Es mi primera experiencia en educación virtual y me siento muy emocionada y estoy segura que podré continuar mi preparación por este medio.

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  2. De acuerdo con Roquet (2008), la educación en línea ofrece más oportunidades educativas que la educación convencional para aquellas personas que tienen necesidad de seguir superándose profesionalmente. A este respecto Escamilla (2007) preconiza que “con la educación a distancia basada en las TIC caen las fronteras de la educación, ya que los bits no pasan aduana y no pagan impuestos” (p.44).

    En lo que al diseño instruccional se refiere, en la educación presencial, éste puede ser ajustado, dado que es más flexible para el docente (Roquet, 2008). Si bien el diseño instruccional en la modalidad en línea está bien explicitado y no permite improvisaciones, desde mi experiencia como tutora on line, esto no quiere decir que no haya indefiniciones. Tales imprecisiones en el programa educativo deben ser paliadas por el tutor mediante un acompañamiento constante de los alumnos, así como una retroalimentación lo más expedita y rápida posible. El rol del docente a distancia es la de facilitador, orientador, consejero, acompañante, comunicador, supervisor del estudiante y de las actividades. Esta situación remite a la importancia de una comunicación asidua con el estudiante en los cursos en línea.

    Contrariamente a la interacción sincrónica de los cursos presenciales que se da cara a cara; en los cursos virtuales, según Roquet (2008), la interacción se da a través de medios de comunicación en espacios virtuales ya sea sincrónicos o asincrónicos, como el correo electrónico, los foros de discusión, el chat, el teléfono, audio o videoconferencias. A este respecto, mi experiencia dicta que, para que esta comunicación sea realmente efectiva, ha de ofrecerse, tanto a los alumnos como a los asesores, cursos o bien tutoriales para el uso adecuado de estos espacios virtuales.

    En cuanto a los materiales educativos del sistema presencial, éstos se constituyen sólo en un apoyo. Por el contrario, los materiales didácticos en la modalidad a distancia, se constituyen en un elemento básico e indispensable. Estos recursos promueven la reflexión, discusión, solución de problemas, el pensamiento crítico y creativo. Por otro lado, Roquet (2008) puntualiza que, contrariamente a la educación presencial (donde el docente puede captar en el momento de la clase las reacciones de los estudiantes), en la educación a distancia la comunicación verbal y no verbal tiene que realizarse forzosamente con la ayuda de los medios de comunicación sincrónica y asincrónica, así como por medio de la comunicación escrita. En este sentido, el asesor debe ser claro, conciso y cauto en lo que escribe.

    En lo que a los estudiantes concierne, los alumnos presenciales son, en general, receptivos, pasivos y dependientes; mientras que los estudiantes virtuales son autónomos, auto-gestivos, pragmáticos, activos, reflexivos e independientes (Roquet, 2008). Cabe mencionar que es un tanto cuanto difícil pasar de una modalidad a otra. Es necesario un cambio en los esquemas mentales de los individuos (alumnos y maestros).

    Referencias.

    Escamilla, J. (2007). Hacia un aprendizaje flexible sin fronteras y limitaciones tradicionales. En Lozano, A. y Burgos, J. (Comps.), Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona (pp. 21-52). México: Limusa. Recuperado de http://www.comie.org.mx/congreso/memoria/v10/pdf/area_tematica_07/ponencias/0295-F.pdf


    Roquet, G. (Marzo, 2008). Educación convencional VS educación en línea. Las diferencias. Boletín SUA y ED (2). Recuperado de http://www.cuaed.unam.mx/boletin/boletinesanteriores/boletinsuayed02/roquet.php

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